Parte UNO – I Quince minutos

Caín y La Virgen Rota

Gustavo A. Antezana

AEPro – Foro Gráffika

 


PARTE UNO

Quince Minutos

“Como un papel que contiene

cuatro palabras y un adiós,

como el mismo rostro ese

marchitando el dolor…”

(Cuatro Palabras – 5398)

Una habitación de triplay y piedra. Dos paredes de sillar. Dos tapias. La humilde pieza como escenario ideal.

Los dos cuerpos enlazados, perlados por el amoroso sudor y los jadeos a ritmo.

El acompañamiento: “Títulos de Entrada – Blade Runner”, el cazador de réplicas.

¿Qué hora es?

¿Por qué? ¿ya te tienes que ir?

Bueno eso depende, ¿qué hora es?

¿A qué hora te tienes que ir?

Aragón, molesto, se incorpora ligeramente sobre ella.

Ella. Sus cabellos negros. Sus ojos profundos como abismos, lo calman.

¡Qué ojos hermosos!, le susurra

Suavemente Oria hace un puchero y se refugia debajo de él.

Quédate, susurra también.

El sortilegio casi cumple su efecto. Aragón desciende y la besa en los labios mientras siente los suaves brazos enroscarse en su cuello… y entonces, en lo mejor, la presión que ejercen cede ligeramente, de manera casi imperceptible, pero no tanto como para que él no la sienta.

Oria manipula su reloj de pulsera tras la nuca de él.

Voltea violento.

Odio que me engañes.

Sólo le doy cuerda, se excusa.

Se levanta y empieza a vestirse sumamente molesto.

Quédate, no te enojes, clama desde el lecho. Él la mira en silencio, sin detenerse.

Háblame, pide Oria.

Odio que me mientas.

Lo siento, lo atrasaba sólo quince minutos…

Lágrimas bajan por su rostro.

Más comprensivo, se sienta en la cama. En el borde. Cubre la hermosa desnudez con la cobija más ligera.

La ve detenidamente a los ojos.

Quiere matarla. Quiere besarla, amarla y volverla a matar.

La ve a los ojos.

La ha esperado toda la vida. Toda la vida.

Merece que la maten.

Sólo es amor, continúa vistiéndose. Empieza a anudarse los cordones de las zapatillas. Muere la música y salta el botón del grabador portátil.

¿Quieres que te lo deje?

No hagas bulla por favor. Pueden despertar.

¿Quieres que te lo deje?, insiste él hablando más bajo.

Lo siento, no quise engañarte, gime ella.

Descuida, pero igual debo irme. Mañana tengo trabajo.

¿En domingo?

Ya hemos hablado de ello. Hay mucho pendiente.

Lo siento. Sólo eran quince minutos.

Una vez más, ¿quieres que te deje la cinta y el estéreo?

Bueno. ¿Puedes voltear el cassette?

Terminando de atarse las zapatillas se estira y a tientas busca el tocacintas en la oscuridad. Lo encuentra, voltea el cassette y presiona play. Curioso: Vangelis “Tema de Amor de Blade Runner”. Se queda pensando.

¿Qué, te quedas un rato?

No, se levanta. Se pone el cortaviento. No deja de mirarla.

Ella se esconde detrás de esos ojos. Enormes.

Él se inclina nuevamente sobre ella pero ahora le da un beso en la frente.

Las femeninas manos, rápidas, aprisionan el rostro de Aragón. Ella lo besa en los labios mientras llora en silencio. Cuando se separan murmura: Sólo eran quince minutos más.

Aragón sale en puntas. Despacio. Procurando no tropezar con nada ni hacer ruido. Ve el reloj en su muñeca. Las doce menos quince.

¡Qué se va a tropezar! Conoce de memoria el sitio. Sale a la descuidada estancia. El ruido encima de su cabeza, en el improvisado altillo de una antigua sola y gran habitación, le hace presumir que Doris se ha asomado para espiarle. Se hace el que no advierte nada y presiona play en el walkman.

“marchitando el dolor

está puesto en el mantel

labios

que jamás olvidaré,

servilletas marcadas, no lo imaginé, y aquí estoy…”

Abre el pesado portón de madera y la luz anaranjada del magnesio del poste le golpea fuerte en los ojos. Tiene que pestañear repetidamente hasta acostumbrarse a la luz artificial. Jala el portón, que suele trabarse, y se abandona al frío de la noche.

“pensando en el ayer…”

‘Sólo quince minutos’ piensa mientras empieza a subir la calle de antiguos empedrados. La Cuesta San Pedro. ‘Sólo quince minutos’ y sonríe. ‘¿Y ese olor?’ pensó el breve momento que el repugnante olor a podredumbre pasó por su nariz.

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: