Parte Uno – II INICIOS

¿Vas a ir?

No lo sé, aún no me decido.

Deberías ir.

¿Por qué?

Bueno, como Ronnie ni Peter van a ir… Eres el único de mis amigos que queda, y tú puedes ir, ¿estás de vacaciones, no?, observó Doris.

Pero a Aragón no le atraía la idea de viajar con Doris, y menos con Fedor.

¡Vamos!, además el ‘chico’ está allá y le va a gustar que vayas, luego podemos ir al pueblo con él.

¿Al pueblo? Entonces ¿dónde queda tu casa allá? ¿En el campo?

Benjamín, era el menor de los cuatro Batista, pero Fedor siempre le decía chico o tórtola, y los demás optaron por llamarlo así.

Vivían solos en Brefo, aunque eran oriundos de Merced un pintoresco pueblito del ‘interior’ en el que Doris había ganado cierto certamen de belleza y a donde quería que Aragón los acompañase.

Me gustaría ir, pero… ¡caray! No sé…

Yo sí voy, dijo Oria apareciendo por la escalera que comunicaba con el altillo de madera improvisado en la estancia.

Voy a aprovechar el sábado y domingo, y el lunes me reportó enferma, agregó, y eso fue suficiente para Aragón que ya pensaba en estar en la ruta.

‘Nunca los parámetros me inquietaron tanto. No estoy dispuesto a dejarme atrapar. Debo disparar en medio de la nada y buscar en la estela de la bala el rastro que me guíe a la imagen.

‘Cuando grabo mi voz y luego escucho la grabación no me reconozco. ¿Somos los de las fotos?

‘Nunca nos parecemos a nosotros mismos como los demás.

‘He comprado un Borges y llorado con Albinoni.

‘¿Qué es lo que vemos, oímos, percibimos?

‘He soñado con un altar de sacrificio y he deshonrado un jardín de rosas.

‘Bendígame padre porque he pecado.

‘Pero esta vez no me dejaré atrapar.

‘¿Soy acaso el guardián de mi hermano?

‘Estoy tan solo entre toda esta gente tan ciega e ignorante.

‘Siempre hubo muchos “te felicito” pero nadie sabía como se sentía Sophie.

‘Sentada allí, sin conocer respuesta.

‘Por eso lo hice.

‘¿Qué es este olor que lastima mis sentidos? ¿Qué es esto que huele tan mal?

‘¿Soy acaso el guardián de mi hermano?

‘¿SOY ACASO EL GUARDIÁN DE MI HERMANO?’

Antes.

No tiene significado. No significa nada. Un beso no es más que un beso. Fin de cuentas, concluyó Oria.

Es como no tener problemas, rió Aragón.

Ni problemas ni ataduras.

¿Ni problemas ni ataduras?

Ni problemas ni ataduras, al menos de esa clase, rió ella.

‘Tanta audacia, y ni siquiera nos conocemos’ Ni problemas ni ataduras entonces, pretendió aceptar Aragón mientras sus ojos desteñían  el ánimo hasta el gris de sus tardes favoritas.

De familia burguesa relativamente acomodada, entre sábanas estampadas de patitos de colores Ronnie Allende duerme acostumbrado a la rutina. Sueña que de la parte superior de su placard sale un fiscal fantástico y con un dedo lo señala. El estrado del acusado donde él está sentado es un banco impío de madera de caoba. Los patitos por público, jurado y juez van transformándose en pequeñísimas lenguas de fuego que la van lamiendo los pies y las pantorrillas. No lo lastiman, se siente un tibio placer y empieza a reírse muy bajito, muy bajito. De alguna manera sabe que es imposible escapar del infierno…

Deberías despertarlo. Lo consientes, lo consientes. Lo vas a malograr. Carajo, debería meterlo al ejército, va enfureciéndose dos pisos abajo en el amplio comedor pseudo yuppie, el Comandante de la policía nacional Cornelio Allende.

La madre de Ronnie asiente en silencio mientras supervisa la atención del desayuno al coronel. Éste prosigue: Yo no voy a estar manteniéndolo. Ya hace buen tiempo ha salido del colegio de afeminados ese en el que lo has querido poner. Ahora ¿qué quiere el señorito? ¿Ser músico el imbécil maricón? Con ese par de drogadictos con los que anda…?

Quiere estudiar. Va a entrar a una academia y…

¡Academia!, interrumpe el coronel y asusta a Jennifer, la chica del servicio doméstico que le alcanza una taza de café.

Es un academia para ingresar a la universidad, continúa la señora Allende mientras el coronel tiene la boca ocupada sorbiendo el hirviente café torrado descafeinado y sin azúcar.

Luego se presenta al examen y ojalá que ingrese…

¿Ojalá?¡Carajo! ¿y cuánto me va a costar la “academia” esa, ¿ah? Que se ponga a trabajar, semejante manganzón. A su edad yo ya sudaba mi dinero y sin academias ni mariconadas de rock y esa porquería. Te estoy advirtiendo, ¿ah? Es la última vez, si no lo veo hacer algo… Tú. Tú eres la que lo jode engriendo y engriendo. Tú, la Rosa y la Jennifer…

Mande patrón, se acerca asustada al oír su nombre.

¡Calla carajo que no hablo contigo! Y anda despierta a ese baboso.

Regresa a su taza de café y ataca con fruición las tostadas y el huevo sofrito en margarina light. En eso chequea la hora en su reloj con correa de imitación ‘piel de cocodrilo’ y sorprendido por la hora apura los restos de su desayuno.

Son las ocho… me tengo que ir, dice levantándose. Yo a las seis cuando era chico. A las seis ya estaba en pie y me bañaba con agua helada, coge su guerrera y quepí y se los pone.

Y ya sabes, o encuentra algo productivo que hacer o lo meto a cachaco, concluye limpiándose las migajas del uniforme.

Sí, como digas, contesta la sometida madre mientras piensa que es mejor enfrentar a su bebe y comunicarle las órdenes del jefe antes de que sea tarde.

Psss, joven…. psss, llama Jennifer, que ya subió, desde la puerta.

Ronnie sueña, no está seguro si el día anterior, en ese taxi, iban Peter Tejada y Alex Aragón. Jah! ¡el colegio!

Abajo suena la puerta principal, luego el motor de la camioneta. La casa recupera la paz.

Joven, psss, insiste.

Deja, yo lo despierto suena la madre que ya le dio alcance..

Entra en la habitación y cierra la puerta. Jennifer baja ayudar a Rosa en los quehaceres de la casa, pero al día siguiente, sin saber que habrían conversado madre e hijo, recibió la orden de prepararle una “lonchera” al niño Ronnie que saldría temprano. A las nueve.

Y así fue como Ronnie decidió, gracias a Mariu,  entrar al partido. Por algo hacer y además que a su viejo le gustaba la política. Decía que en las armas o en la política estaban los pendejos que se comían al país y era mejor estar entre estos que entre los babosos que se dejaban comer.

Ahora debe dar una vuelta de tuerca más.

Ingresar al partido le resulta atractivo e interesante. Especialmente en esta coyuntura en que la mayoría de las bases son niños bien –como dice su madre y lo quiera que “niños bien” quiera decir-. Teenagers que si no han salido del país por lo menos lo tienen pensado. Nadie es nadie aquí si no habla de Miami. Las mejores chicas y los patas más bacanes. ¿Quién si no iba a salir a protestar por los estúpidos intentos el gobierno de privar a los capitalistas de este país de sus privilegios?¿Quién iba a impedir que secuestren la radio y la televisión?¿Y la inamovilidad del dinero en los banco?¿Chuponeo telefónico?¿Cholos en el gobierno?¿Quién iba a protestar en pro de todo aquello que un día sería suyo?¿los pobres?… Bueno había también pobres, carne de cañón, ¿no?

Uno de esos días soñó Ronnie que salía a cumplir con la misión que la plutocracia y su legado le imponían, ir al partido a hacerse de un nombre y terminar por ser un representante de la burguesía acomodada en forma digna, casarse tener casa propia, grande y lujosa, servidumbre, carro del año en la puerta, una mujer silenciosa y obediente, que de las otras también tendría pero nunca en la casa, y claro reproducirse, tener hijos, el primero varón, y cuidar de su educación y juntas para que sea alguien grande y poderoso y quién sabe, talvez fuera como su abuelo un hombre viril y militar o algo así, y no fuera a ser gay como esos rockeritos… el rock, la música, lo a él le gustaba, pero no, papá tenía razón, tenía que eliminar ese lado malo de su persona. Ese ser complaciente y melodioso debía morir, tendría que matarlo, era por el bien, quedaría sólo el más fuerte, ese que si trabaja, que lleva sustento, el proveedor. Primero el agricultor que el pastor que canta mientras pacen las ovejas, pero ¿quiénes aparecen ahí? ¿No son Alex Aragón y Peter Tejada? ¿qué hacen en ese taxi paseando por Brefo?¿No estaban en la capital? Pero si hubieran llegado me hubieran llamado por teléfono, para tocar, aunque sea por placer, ¿no? Para eso somos amigos. Somos amigos… aunque Peter me halla cagado con lo de los discos…

Y el contacto se hizo.

Evadirse estaba bien. Llegó a convertirse en una suerte de moda. Aragón y Ronnie llegaban 5 o 10 minutos tarde al colegio –estricto en cuestión de puntualidad y asistencia – y decidían no entrar. En los recesos contaban sus hazañas a sus compañeros que habían asistido normalmente. Otros también querían fugarse del tedioso inicio de la secundaria e ir a emborracharse, o pretender hacerlo, en una casa a las diez de la mañana. Algunos otros pero no Peter Tejada. No. Él no necesitaba fugarse. No podía. Además te atrasabas y jodía luego copiar para ponerse al corriente en los cursos.

¿Y tú, Mariu? ¿Te fugarías?

¿Y si mi papá se entera? ¿Si me atrapan? Me friego…

Te dan tastás…

Ahá, mejor no.

Bah, ¡qué gracia!, cortó Manrique, si yo no quiero venir le digo a mi mamá y listo. Y si no me hago el enfermo. ¿Para qué venir hasta el colegio si no vas a entrar?

O sea que tampoco tú, ¿no?, insistía Peter sobre el tema.

Oe, pero de todas maneras debe ser bacán sentir la pegada, la adrenalina loco, la adrenalina. Que te persigan, que te puedan sorprender.

César La Fuente calló en el momento que el profesor alzó la voz exigiendo silencio.

Sólo había 15 personas en un salón de 42. ‘Caray, menos de la mitad’

Los van a expulsar, ya juntos en el recreo

¿Quiénes son? ¿a quienes han atrapado?¿Tú sabes Peter?

A Ronnie, al chivo Cornejo, a Aragón…

Quizás, dijo Aragón acercándose al oír su nombre.

¿Cómo los ampayaron?, La Fuente aprehensivo.

Por el chivo Cornejo…, y Aragón se sentía héroe, el antihéroe narrando la hazaña.

Se fugaron también Pía, las dos Cecis… Juan… más de la mitad de la clase, contaba César La Fuente.

Aragón tomó del brazo a Monique, y la llevó aparte.

¿La gata también se ha fugado?

Sí, ¿por qué Alex?

Por saber…, respondió abochornado.

¡Jah! No me engañas, y dio un aplauso como si hubieras realizado un gran descubrimiento, ¡ya sé quién te gusta!, reía radiante.

¡Shh…! No Monique, no es lo que crees, y a cada palabra se iba descubriendo más.

Sí, sí te gusta… te gusta, la amas, te gusta Inés, decía burlándose y haciendo muecas como si besara a la ausente.

El ruido atrajo a Peter que se separó del resto del grupo que se encaminaba a la cafetería.

¿Qué? ¿Qué pasa?, se acerco sonriendo nervioso.

Nada.

Sí, sí que pasa, te gusta, a Aragón le gusta la gata…

¿Sí? ¿Te gusta Inés?

‘Piensa, piensa’ No, contestó con firmeza, más bien me gusta Monique…, de frente mirándola a los ojos sin parpadear.

Monique se ruborizó y sobreponiéndose a la vergüenza replico: ¡Bah! Tonto.

Y en el segundo piso la llamada salvadora “¡Monique, ven!”, Inés desde el piso dos.

Me voy, tengo que hacer, se excusa y se desliza para ir donde su amiga.

Tus mentiras son viejas, pero las sabes decir, murmura Aragón mirando a Inés a la  breve distancia.

Ella, percatándose hizo un mohín y se perdió en la sombra del edificio que la tragó mientras Monique corría detrás de ella.

Mmmm, todo por el infeliz de Cornejo, reinició la conversación para sentirse importante y centro de atención.

¿Ah?, preguntó Pete, ¿de que hablas?

Ahora nos van a suspender, o quién sabe, hasta nos pueden expulsar… ¡rayos! No se qué voy a hacer en mi casa.  Primero se cabreó Cornejo y luego el bolas tristes de Ronnie se jala a su jaus…

Na’ que ver, lo agarraron… cuando llegaste el ya estaba en Dirección pero “se ha puesto mal” y está en la enfermería… Me ha dejado sus discos para que no se los quiten o algo, ¿ves?

Si, claro, es lo normal ¿no?, pásamelos para dárselos.

¿Estás loco? Estos discos ya son míos, soltó riendo. Eso le pasa por llamarme Pedro.

¡Pero eres Pedro pues…!

Peter, o Pete si prefieres, Pedro suena tan… tan Pedro, no pasa nada.

Ya Pedrito, ya…

Luego empezó a contarle lo sucedido y a fanfarronear un poco, Pete a su vez le contó y fanfarroneó a su modo, y es que él era incapaz de arriesgarse a evadirse del colegio, así que mejor contar como ayudaba a algunos a hacerlo.

Para Ronnie la idea de Mariu de entrar al partido fue estupenda ya que al ver una cara conocida tuvo el valor de ingresar él también, y esto sirvió para que su padre dejara de presionarlo. Por si fuera poco Mariu le convenció de que estudiara en la misma academia que ella. Faltaban sólo dos meses para las pruebas de selección.

Don Cornelio Allende estaba ufano de que su hijo fuera un hombre de bien preocupado no sólo por sus estudios, sino por el futuro de su país, que sólo podía estar en manos de la derecha. Con esfuerzo y estudios en el futuro su hijo hasta podría llegar a luchar por una curul.

Así tuvo Ronnie la libertad de hacer campaña. Al principio se decepcionó un poco, tenía que captar electores en un stand y bajo el sol. Pensó que era un abuso, pero en todo caso era mejor que estarse oyendo los reproches que sabía llegarían si abandonaba la empresa. Le había pedido a Mariu que fuese su enamorada y ella había aceptado. Era un ganador. Bajo el sol pero ganador.

Y luego lo cambiaron a la galería Central, el punto comercial y social más concurrido de Brefo. Iniciada la Operación Mujeres. Había que captar mujeres que votarán por Vargas, el candidato más apuesto…, el voto femenino estaba casi asegurado.

Pero el también iniciaría su propia Operación Mujeres. Conseguiría todos los teléfonos posibles.

Pensaba en todo esto cuando en eso confirmó su sospecha. Allí estaba la prueba. Habían regresado de Lima, al menos Alex.

¡Aragón! gritó.

¡Allende!, luego de reconocerlo y aproximándose a él.

¡Hola loco! ¿Cuándo llegaste?

Y… ¿unos quince días?

Ya sabía que eras tú, me pareció verte con Pedro en un taxi hace unos días.

Fácil que sí. Estamos viendo de ensayar y armar la banda, ¿hace cuánto no nos vemos contigo? ¿Dos, tres años?

Más o menos loco.

Y tu ¿qué haces? ¿Qué sigues en la U?

No, recién voy a presentarme. Mariu me convenció. Ahora enamoro con ella, ¿sabes?

¡Caramba! ¿Mariu? ¿Nuestra Mariu?

Sí, pero ya no digas nuestra, es desagradable… adivina con quién más estudio…¡Con Jessie!

¿Puedo decir “nuestra Jessie”?

Soltaron la carcajada recordando los no tan distantes tiempos.

Oye, ¿qué es de Íne?, llegó a la conversación. ¿Qué sabes de ella?

¿La gata? No, no sé nada. Sólo me veo con Mariu y Jessie. Y bueno ahora tú. Desde que te echaron del colegio no supimos más.

Jah, si pues, me expulsaron, tuve que irme a terminar a la capital. En cambio tú te salvaste…

Gracias a Pedro que me salvó llevándose los discos, ¡que si encuentran lo que tenía allí…! Al final los escondió pero alguien se los robó.

¡Ah! ¿Se los robarón…? riéndose Aragón por dentro.

Sipi y mejor así, ya no tenían como botarme del colegio. Oe, y ¿qué tal la capital?

Suave, al año siguiente fue Peter y también Jessie y Hugo. Nos dimos un año sabático. Nos juntamos por Peter que tenía mi fono y el de ellos.

Claro, dijo Ronnie, Jessie me contó algo. Ahora mismo está en allá.

Si pues, ella tiene que estar una semana en cada sitio por lo de su mami, sabes, ¿no?

Si, contestó Ronnie, en fin ya todo vendrá mejor. Por cierto, ¿por quién vas a votar?

Me voy a Brefo, sorprendió Aragón.

La llovizna persistía inclemente en el exterior. La pálida tarde los había obligado a refugiarse en el café, pero su deseo de humedad los hizo sentar junto a la ventana en plena vista de la Benavides.

¿Por qué? Estás bromeando, preguntó asombrada Mara.

¿Por qué?, ya hemos hablado de esto. Es en serio. Ya puse un aviso para deshacerme de lo que no puedo llevar y algunas cosas como materiales y demás ya los he ido regalando en el instituto, ya sabes…

Te vas entonces, es definitivo… murmuró ella mientras sus ojos  se humedecían desmintiendo la dureza de los últimos cuatro meses.

¿Qué debo decir? ¿Para de llorar, la gente nos mira, toma tu café? Como esa estúpida  canción de Palito Ortega…

¿Palito quién?

Olvídalo, dijo Aragón. Es la necesidad de cambio. Acá no puedo estudiar. Pensé que el diseño me ayudaría pero…, estoy bloqueado.

Pero no puedes dejar el instituto así como así, estás a medio semestre.

¿Y?

¿Cómo que y? Es el Nouveau Monde, no hay como regresar, es lo más…

Pero sigue siendo un instituto, cortó Aragón, un cenecape para niños bonitos y ruquitas calabazas…

Oye, no te permito…

No me permites ¿qué? Sabes que lo que digo es cierto.

Si lo dices por mí… fue sólo un juego, todos estábamos pasados de tragos, un beso no significa nada…

La verdad estoy cansado de todo esto, y ¿sabes qué? No tengo por que tolerarlo.

¿Y nosotros?, con los ojos Mara.

No me mires así, ¿quieres? Éramos y somos libres. Sin compromisos dijimos. Por eso no me molesta tanto lo del beso…

Mientes, cortó esta vez Mara, si que te jodió y te jode…

No es eso, me jode sí, pero el hecho que esperaba otra cosa, ¿ves? No me molesta que besaras a ese baboso, me molesta que no me consideraras, esta bien y no te juzgo pero creí que llegaríamos a querernos y ya pues no funcionó y ya.

Yo te quiero, mientras subía el olor dulzón y tibio del capuchino.

Y sí, también yo te quiero, no vamos a mentirnos, pero lo hecho, hecho está. Regresó a Brefo y luego quién sabe. Si no te jode quisiera que a lo que subamos al depa…

¿Qué? ¿quieres una tirada de despedida?

Podría ser, pero me refería más a que te llevaras lo que quisieras, y además está Mishka, no la puedo llevar.

¡Pero es tu gata!

Ahora ya no, cuídala tú o dásela a Sergê, él también la quiere y la gata a él.

Sí, porque a mi me odia.

Ya hablamos de eso también, no te odia, es sólo que no se lleva muy bien con las mujeres, agregó Aragón acariciándole la cabeza.

Bueno, ambos sabemos que sucedería tarde o temprano. No te preocupes.

Se acercó a él y le dio un beso, luego agregó: A Sergê le va a encantar cuidarla.

¿Por quién vas a votar?

No sé, la verdad poco me interesa. Ahora debo ver de estudiar algo y seguir trabajando pues.

Por que no vas a la Academia, al fin que ya te comenté que estamos con Mariu y Jessie, por ahí lo convencemos a Pedro y ¡zas!, además ¡hay unas flacas…!

Aragón sonrió y se preguntó por qué no se sentía tan libre como Ronnie.

Espera, ahí justo vienen unas chicas, y se adelantó a entregar unos botones y volantes de la propaganda de Vargas, el candidato diferente.

Aragón consideró el marcharse, pero tal vez sería bueno retomar algunos contactos ahora que había regresado.

Ya se lo dije a Mara.

¿Y? ¿qué te dijo?, inquirió Peter, fijo que nada. Cara de piedra, ¿eh?

¡Qué sabes tú! ¿Has tenido enamorada alguna vez en tu vida?

Claro que sí, si no pregúntale a mi vieja, Cusi, ya te dije.

Cusi, Cusi, otra vez ella, la que se loqueó, ¿verdad? La que no existe. En todo el tiempo que estamos en Lima ni una vez ha venido ni has podido ubicarla, eres un mentiroso.

No, es en serio, se defendió Peter. Sí existe, pero ya, estábamos en qué te dijo Mara.

Y nada, se acabó y punto. Fue el final de algo que nunca empezó.

Bueno, eres libre, regresamos a Brefo y armamos la banda.

Sorry man, pero estaban recontra fuertes, ¿no? Mira ya tengo sus fonos, y van a ir a inscribirse el martes,

Pero si deben ser menores de edad, ni siquiera votan…

¿Y?, ¡eso qué importa Aragón!, lo que necesitamos es que haya un huevo de gente en el mitin.

Ya, no tengo tiempo de verte ligar, ya nos comunicamos Ronnie, ¿ok? ¿Sigues con el mismo fono?

No seas… quédate un toque más, ¿qué dices? ¿Te metes a la Academia?

No, me voy a preparar por mi cuenta.

Es más jodido.

Pero tú puedes prestarme tus copias y ahí veo, ¿no?

¿Mejor no quieres que te mande una profesora particular?

¡Podrás…!

¿Te apuesto?

Dejémoslo allí, ¿ok?

Wait, palomas a la vista, y nuevamente salió Ronnie Allende, hijo de Don Cornelio Allende, Comandante de la policía, en pos de unas jovencitas que hicieran mayor la masa de público en el mitin de Vargas, el candidato de las mujeres.

Aragón vio como abordaba a las tres adolescentes que descendía por una de las rampas de la Central y luego se dirigió una de las tiendas de música de la galería. Ronnie, que ya hablaba con las chicas le hizo una seña para que se acercara pero el le replicó señalando su reloj, mostrando cinco dedos de una mano abierta y trazando un círulo en el aire. Luego desapareció en el interior de la discotienda.

Okay, dijo Ronnie, cinco minutos más.

¿Quién es tu amigo?, preguntó Silvia, la más alta de las tres.

Un pata que no veía hace… pero de pronto se le encendieron  los ojos, un pata, un pata que también está en el partido, mintió.¿Que dicen, se inscriben?

Pero yo tengo 17 años, casi gimió Lorie.

Eso no importa. Vayan el martes, y si les gusta se quedan y si no se retiran, ¿eh? Pero vayan, les va a vacilar.

¿Él va?, preguntó Silvia, con un desenfado directo y sin tapujos, señalando con la cabeza a la tienda de discos.

¡Por supuesto! ¡Claro que va!, volvió a mentir Allende.

Bien, entonces yo voy.

¡Oye!, la reprendió Marie al tiempo que le daba un ligero codazo.

¡¿Qué?!, protestó ella alzando desmesuradamente las cejas. Mi nombre es Silvia y mi fono es ‘no tengo’.

¡Tch!, se lamentó Ronnie, ¿y ustedes?

Ellas son mis primas Marie y Lorie. Están de vacaciones y se hospedan en mi casa, así que piña, tampoco tienes sus fonos.

Mmmm, ni modo, pero igual vayan el martes a las cuatro. Mientras le entregaba unos volantes, y ahí nos vemos. Esta es la sede.

Sí, pero seguro que él va a ir ¿no?

¡Ya Silvia! Pareces una buscona, reprobaba la más pudorosa Marie. Adiós, ya tenemos que irnos.

Adiós, se despidió de las tres y enrumbó a su stand al tiempo que salía Aragón con unos discos bajo el brazo.

¿Ya ves? Ahora también tienes que ir al partido.

¿Qué? Tas fumao…

La más alta quiere contigo, cabrón, justo la más rica…

Pasa… te creeré.

Te voy a contar pero sólo si vas el martes.

Mejor vamos a tomar algo, hace mucho calor.

Okay, déjame guardar y cerrar esto y vamos. Su nombre es Silvia y me preguntó por ti dos veces, ¡dos veces!… Ronnie hablaba, casi jadeaba “y seremos amigos Spike, ah, ah, y tu serás mi amigo y yo te llevaré Spike, ah, ah”, pero Aragón lejos de oírlo pensaba en una tarde lluviosa en Benavides.

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: