Parte Uno – IV Doris Batista

El sol entra por la ventana. Se filtra por las entrecerradas persianas.

¿La habitación?

De regular  tamaño. No muy amplia pero lo suficiente para albergar un placard, un par de trípodes –uno con la cámara fotográfica en él-,  algunos bastidores y lienzos sueltos en desorden. Un comodín con los cajones abiertos y objetos de toda índole desparramados sobre él.

Un Benetton de pulsera, dos rastrillos de afeitar, un frasco grande de colonia y algunos productos de higiene: cepillo, pasta, etc.

Pero sobretodo papeles. Manuscritos, y hojas escritas a máquina o impresos de computadora. Amén de espátulas, pinceles y chisguetes.

Una alfombra salpicada de colores pastel y lamparones de óleos.

Sobre ésta, una cama amplia. Sin tender. Con sábanas negras y dos almohadones.

Duerme sudoroso de contextura delgada mostrando en los tobillos los resaltantes huesos que sostienen la piel como la tela en un gancho de ropa de los que cuelgan en el placard.

La pelambre descuidada, larga hasta debajo de los hombros, enmarca un rostro mortecinamente pálido que crea el contraste con las negras sombras donde se adivinan los hundidos ojos rubios.

Una barba incipiente de dos días.

La habitación lleva impregnado el humo de tabaco y el olor del whisky barato típico de una boite.

Suena el timbre. ¿Hace cuánto?

Aragón se incorpora frotándose los ojos lentamente. Le duele la cabeza y no está seguro de haber oído el repiqueteo del timbre de martillo. Tal vez un sueño, pero justamente el visitante vuelve a la carga.

Ya va, ya va, mientras se calza un Wrangler viejo y desteñido. Abre la puerta y se queda sorprendido al ver a la joven morena de verdes ojos frente a él.

Hola, saluda segura de sí.

Él se frota los ojos antes de responder: hola.

Tú eres Aragón, ¿no? 414 Av. Precursores…

Eh… sí, claro, pasa, mientras se pone un pullover de lana.

Bien, ella, y se interna en la habitación de los contrastes.

Avanza a la persiana y la eleva. Abre una ventana como si fuera dueña de casa.

¿Te molesta?

No, no. Sigue no más, mientras se sienta al pie de la cama buscando sus sandalias.

La brisa refresca el ambiente y la luz cambia la atmósfera a podredumbre que tenía el sitio.

¿Quién eres?

Ja, mi nombre es Doris.

Extrañeza en la mirada de él.

Doris Batista, mientras cuelga la mochila del pomo de la puerta que da al baño. Se sienta en la cama también, pero mantiene la distancia. Amiga de Ronnie, me dijo que me esperaba para estudiar… ¿no te dijo nada a ti? Me pidió que te ayudara a prepararte para la universidad.

¡Este Ronnie!

No te ofendas, pero está oliendo mal, y está muy desordenado, sería mejor ir a estudiar a un sitio más ordenado, ¿no?

¡Ah, sí! Disculpa. Ehhh, estuve un poco ocupado y eso… No he tenido tiempo de ordenar…

Bueno, no quiero ser entrometida…

No, no lo eres, es sólo que no esperaba a nadie.

¿No te dijo nada Ronnie?

No, es decir, sí, pero fue hace como dos semanas, y la verdad no lo tomé en serio…. No creí que realmente…

¿Que realmente…?

No, nada. Pasa que ya me prestaron algunos libros para eso, y… voy  para Arte, y no creo que precise estudiar mucho,  ¿no?

¿Arte? Ronnie dijo administración.

Uhh, sorry, bromeaba.

¿Y siempre mientes? Turbadora acercándose ligeramente a él.

Sólo cuando me provocan, retrocediendo un poco.

¿Y qué te provoca?

Se acerco un poco más provocando que Aragón sintiera electricidad en la nuca.

¿Yo te provoco?

No hubo respuesta. Se besaron con la habilidad de los que se conocen de antes de nacer.

‘Mara, Mara…’ pensaba afiebrado. Dejó que la pasión continuara, con movimientos suaves y calmos, sin espantar a la presa, que no escapara. Continuaron unos quince minutos. Él trato de avanzar un poco más y empezó a levantar el primaveral vestido floreado y a acariciar las firmes y criminales piernas.

No, no, dijo separándose. Para. No quiero que pienses mal de mí.

No te preocupes, no voy a pensar nada y trató de acercarse a ella que lo esquivo y se paró.

Pintas, ¿eh?, tratando juguetonamente de cambiar de tema.

Algo, mientras se para y se acerca para besarle el cuello y aprovechar de adivinar bajo el escote los turgentes pechos.

No, en serio basta. Mejor me voy.

¿He hecho algo mal?

No, no te preocupes.

Podría pintarte ¿te…

No, no, cortó ella. Mejor no. Me voy, y tomó su bolso.

¿Me vas a ayudar?, ya en la puerta.

Mmmm, turbada.

Vamos, aunque sea préstame unos libros,¿ no?

Bueno. Te los traigo mañana…. No, no, mejor tu vas a mi casa. Es menos peligroso.

Ja ja, ¿Dónde es?

A la vuelta del hospital, en el 213 de la Cuesta de San Roque.

¿Mañana?

A las 6, disparó ella y salió.

Ciao, se despidió Aragón tomándola por el brazo y besándola una vez más en los labios.

Después de un momento ella se soltó. Adiós. Y esta vez no volteó la cabeza, alejándose apresurada y ondeando el vestido al sol como una bandera que proclamara la libertad y prohibición.

 

 

¿Ensayamos?, Pete unos días después en el mini depa de contrastes, mientras talentosamente arrancaba etéreos sonidos del sintetizador.

Sí, sí, claro, pero Aragón no se movía.

¿Qué te pasa?

¿Te comenté que me encontré hace un par de meses con Ronnie?

¿Qué Ronnie?

Ronnie, el del cole.

¿El de los Cd?

Eh. Él sí te recuerda bien Peter.

Ja, ja.

Bueno, el hecho es que me envió a esta niña para que me ayude.

¿De quién hablas? ¿Qué tienes?, dejando de lado el teclado para interrogar con los ademanes también.

Bueno, se llama Doris.

¡Qué horrible nombre!

Ya, ya. Creo que podría cantar con nosotros.

¡Ah no! Ninguna enamoradita va a entrar al grupo, estamos más que bien con Vero y ya.

No es ninguna enamorada, te digo porque tiene buena voz, y está muy buena. Habría que ver.

¿Y de dónde la conoces tanto como para saber si canta o no?

No escuchas. Ya te digo que Ronnie le pidió que me ayude a estudiar, y bueno…. Ha estado viniendo…

¡Pendejo! Con razón has cancelado ensayos, ¿no? Y dices que no tienes nada con ella. Y te la mandó Ronnie… ¿Qué falta? ¿que él también se una?

Bueno toca bien la batería, y tiene una… Y además ella sólo ha venido a ayudarme a estudiar…

Con razón ingresaste en un puesto tan bajo, se burló Peter mientras desconectaba el teclado ante la evidente cancelación del ensayo.

Puesto 23 no es tan bajo, prendiendo un Marlboro.

Sí lo es, yo ingresé en primer lugar a mi facu.

¡Oh! ¡Bravo Peter, bravo!

Son 11:30 me voy.

Bueh… yo también, quiero ir a lo de Silvia y Marie.

¿No eran tres tus nuevas amiguitas?

Lorie viajó a su casa. Sólo vino 15 días. Le falta un año de cole. ¿Vienes?

No, no, me voy no más.

Bueh…

 

 

Peter, Vero, les presento a Doris, ellos son mis amigos y parte de lavanda.

¿Parte?, en voz baja Vero dándole un codazo a Peter.

Hola, con las sonrisas mal pintadas en la cara. Lo suficiente para ser diplomáticos pero no para llegar a ser hipócritas.

Peter le enseña a Vero a tocar el teclado también, así que pronto se irá del grupo, bromeo Aragón.

Ja ja, que gracioso Alex, me parto de risa, mira, sarcástico y fastidiado Peter, aparte a Vero: ¿qué se cree este huevón?

Déjalo, yo me encargo, también en voz baja. ¿Me acompañas a buscar hielo, Alex?, con una pregunta que era más una orden.

Ya en el kitchenet: ¿Qué tal?, preguntó él buscando la aprobación de su amiga.

¿Que qué tal? A leguas se nota que es una tarada.

Hey, no seas así, ni la has tratado, ofendido.

No necesito hacerlo. Créeme. Tengo ojo clínico. Yo sé de estas cosas. Deshazte de ella antes que ella nos deshaga a nosotros.

Bah, exageras, estás celos, pero yo siempre te voy a querer.

Calla idiota. Es mala sangre. Nos va a dividir, nos va a matar.

Oye loca, no te rayes, ¿qué te pasa? Exagerada esotérica de mierda, dale una maldita oportunidad, y salía dejándola  melodramáticamente pata reunirse de nuevo con Peter y Doris en la habitación.

Recordarás que te lo advertí, ella como para que sólo él pudiera oírla bien.

Se mordió una uña y empezó a sacar hielo para el trago.

¿Coqueteando?, se introdujo en la conversación, y aunque no se percató, Peter sí. Doris se había sonrojado ligeramente, como si hubiera sido atrapada en falta.

Al fin que Aragón era interesante, pero Peter era el guapo.

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  1. #1 por Sebastian el diciembre 20, 2010 - 9:22

    Se demoraron un culo buscando el hielo por que iban a tomar “Old Smuggler”

    • #2 por euxeme el diciembre 22, 2010 - 11:54

      Jajaja, ese Sebas!!!! cuando un jammin’?

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