I must be dreaming

Sí. Terminó por fin el domingo

Lo sé porque son los 3 minutos de hoy lunes y estoy vivo. Esperé con ansias este día.

Tenías razón, no soy quién para juzgar a nadie. Pero no juzgo aunque parezca así a tu forma de ver.

La denuncia de los hechos y la provocación de los mismos no es juzgar. Probablemente no tengo derecho a hacer tampoco esto, ni aunque sea por el bien de ustedes, pero no hay nada que me lo prohíba, y en todo caso me mueve una buena razón, que encima ni recae en mi, sino es para el bien de ustedes mismos.

Puede que tuvieras razón. Puede que no.

Ella se acercó esa mañana de noviembre, cuando el frío viento calaba más que la propia humedad. Y decir eso ya es bastante. Se acercó a la vieja puerta de madera y entro. No pidió permiso ni autorización tenía para hacerlo. Tampoco tenía derecho de hacerlo pero eso tú igual lo hubieras justificado un poco, nunca tanto. Es más, entró después de mandar a alguien a investigar el terreno.

Acá sólo viven dos clases de personas. Los que huyen y los que desconocen. Y yo no desconozco, por eso no juzgo. El derecho? bah! no importa.

Encendió el fuego que el viento se queda tras la puerta pero la humedad no. Se sentó sin darse cuenta del peligro, lo que es raro si reconoces que sabía de los riesgos en algún modo, pero sin querer aceptarlos. Siempre le gustó fumar…

El problema de la honestidad brutal es que nadie tiene derecho a decirle a otra persona que está gorda. Ni siquiera por su propio bien, dices.

Es más fácil callar y joder y hablar estupideces superficiales, sin norte ni vía, y dejar que el fuego consuma sus huesos por la complacecia de fumar. Eso sí hay que respetar, verdad?

Pues sí. Y si eso se respeta también el no autorizado derecho de hacer lo que te da la gana. Y esto es lo que me da la gana a mí.

Y se fue.

De a pocos. La flama saltó de la hoguera a la alfombra, y eso le divierte enormemente.

Con mucha pena y dolor le dije que se largara y no entendió porque nunca quise que se fuera. Pero era necesario. Cual película patética le dije vete Lassie, te odio, no te quiero. Y no se marchaba. Le tire piedras para alejarla por su propia seguridad…

De la alfombra saltó a la casaca, y ella no entendía porqué el fuego que antes la abrigaba ahora la hería. Le grito al fuego No necesito tu protección! y la verdad es que nunca lo necesito.

Entré y a rastras saqué el cuerpo. Todo estaba caliente, pero las quemaduras eran superficiales, como todo en esta parte de su vida. Me ampollé los dedos y fue una suerte que la humedad, la tremenda humedad que empapaba la ropa debajo del sacón de cuero la preservara. Sólo se quemó la envoltura… y mi casa.

No me volverá a hablar. Así lo dispuse tiempo atrás. Y eso es cierto fuego que arde en mi casa. Y yo con pena la veré pasar a mi lado en un lonesome road, y ella solitaria en ese camino no me verá. Seré un fantasma al lado.

La casa terminará de arder algún día, y entonces con la promesa de ser mmmm, mejor?, despertaré de este sueño.

Los puntos de no retorno. El fin. Cruzar la línea.

Lo soñé, lo tengo bien guardado en mi cuaderno dorado para que no se fugue otra vez de mi memoria.

Que terrible maldición saberte y jamás recordarte….

Pero esto no era a ella, sino a ti. Tú que eres cómplice suspicaz, y que pensaste que estaría bonito, pero muy, muy mal.

Sabías que un día me juzgaron? Sí, yo hago sentir mal a la gente para sentirme bien, decían… Era mi misión. No sentirme bien. No sentirme mal. Hacer reaccionar. No tengo derecho a juzgar, dices, y no lo hago. Pero no puedo mantenerme al margen viendo, como dice Charly, que va a ese lugar donde todos han descarrilado, sin intentar detener el coche.

Debo estar soñando.

Nada de esto pasó, y un día antes de nacer, antes de todo esto… La encontraré. Y si es necesario mmmm, tendré que enseñarle a volar otra vez, para que alguna vez recuerde, aunque sea con odio. Y yo moriré porqué la sabré y nunca si es cierto.

Lo sé porque hoy es domingo. Y ya pasé a su lado. Y ahora que aún me reconoce ya no me quiere ver.

Caeré del recuerdo al menosprecio, y del menosprecio a la indiferencia, y un día los huesos serán testigos de lo que te digo.

Pero era por su bien, era por su bien, era por su bien…

Yo acá reportándome. Vivo aún.

Si vivir es latir, vegetar, sufrir, respirar, odiar, compadecer, uuuuuh! JUZGAR.

Lo sé. Estar vivo… No tengo derecho.

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: