Teatro y Concepto

Cayó el telón.

Los padres recogen a los chicos. La banda se despide. Algunas felicitaciones. Se va el ballet de grandes y el de chicos también. Los padres se ven satisfechos. Los chicos preguntan… ¿y ahora qué? ¿Vamos a seguir?

Sueño de Navidad, al igual que trabajos anteriores contó con la particular característica de que en la obra todos se sienten directores.

Sí. Primero te ven y esperan que les indiques todo. Hasta a que hora ir al sanitario. Pretenden que soluciones todos los problemas y se sienten casi lisiados al no aportar de manera significativa y de esa manera ponerse la camiseta y hacerla.

Y luego, todos son stars. TODOS son la quintaesencia de la creatividad espontánea. Resultado: ensucian el espectáculo.

La risa fácil es propia de la ignorancia. La torta en la cara no pierde cierta gracia grotesca en cuanto pone a alguien en su sitio. Es un “ya no jodas” y punto.

Pero hacer de eso una forma de actuar es patético y peligroso.

El público es un monstruo y no olvida. No perdona.

Al espectador se le debe respetar -con lo que muchas obras de teatro no deberían ni pensar en presentarse.

Que un trabajo salga mal por causas de problemas y falta de recursos, o razones de naturaleza TEATRAL vaya y pase.

Hace un tiempo me invitaron a “ayudar” en pulir un espectáculo hecho con mucho corazón pero con poca técnica y conocimiento.

En el grupo había un muchacho con evidentes inclinaciones homosexuales, lo que para el caso no tenía nada que ver. Pero…

En la obra el representaba a una NINFA. Paf!!!! y encima no se afeitaba…!!!

Eso es una falta de respeto absoluto al público. Ah! encima era una obra para niños.

La homosexualidad no tiene interferencia con el proceso creativo artístico. Wilde, sin ir más lejos, es un ejemplo en que su arte supera con creces cualquier hecho mal visto por la hipócrita cultura inglesa en que le tocó vivir.

Pero esa no es una justificación para ser un pésimo actor que no considera ni al píblico ni al código.

Tenía ganas de hacer las cosas y las hizo. Mal.

Tuve que decirle que un heterosexual puede actuar de marica y eso no le quita su esencia heterosexual. Así que si él pretendía ser actor, que se quitara las mallas y asumiera un rol ad hoc a su imagen en el escenario y se dejara de estupideces.

El día que yo vea una ninfa de mas de metro 70, con barba y amanerada hasta el disfuerzo la saco de una patada de mi escenario.

Salvo que esté haciendo algún experimento bizarro y NO para niños.

Esto también pasa en los demás campos.

El actor tiene la obligación fundamental de expresar los sentires de su personaje, mismo que crea con el director para controlar estéticamente el desarrollo del mismo y no ensuciar el concepto de la obra. Pero cuando el actor, aprovechando estar en escena -que el director ya no puede meterse- se pone a robar escena, a cambiar el sentido de los textos, a adulterar el concepto del montaje, a inferir -verbalmente o por medio de la expresión corporal- insultos y demostrar la vulgaridad; entonces es momento de decir Adiós.

Sí.

Las oportunidades se las gana cada quien y en su momento. Pero primero es la calidad artística. No el facilismo ni la pachotada.

El camino disforzado es para los ignorantes que no desean crecer. Al fin que de una u otra forma todos ignoramos algo, pero pretendemos mejorar en ese sentido y no dar por sentado que ya todo lo sabemos.

Por eso invito a los Mandino, a los Arjona  y a los demás amanerados que corren tras la fórmula de no avanzar, a no trabajar en teatro, ni en arte en general.

Puede que haya cosas para todos los gustos, pero el teatro es por encima de un medio de entretenimiento un vehículo educativo tanto en su concepto primigenio, como en su proceso y en el resultado. El teatro no es poner a 4 personas a repetir de memoria un texto -que ni entienden- , ni mucho menos conseguir un contacto o una chica guapa y pretender con eso VENDER cultura.

La cultura no se vende, se comparte. El medio es otra cosa. Pero vender y luego estupidizar a las personas…

Espero que sepan contar, porque para eso conmigo no cuenten.

Cayó el telón. Nos dividió en dos. Unos en la sala otros en el escenario.

Unos con algo aprendido, otros sólo tratando de buscar el aplauso.

Cayó el telón.

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  1. #1 por Walter Caceres el diciembre 21, 2011 - 8:18

    Sigue adelante Gustavo, y que todo sea por el arte y su intrinseco fondo de llenar los vacios humanos de la ingnorancia, el temor a la vida y de llegar a ser uno mismo sin parecerse al otro.
    abrazos amigo y compañero del arte.

    • #2 por euxeme el diciembre 21, 2011 - 13:02

      Gracias Walter. Nos vemos en el camino. Como siempre!

  2. #3 por Virginia Amodeo - el octubre 15, 2013 - 15:04

    Moooostro!! Mucha suerte Gus!!
    Seguro te irá muy bien!! Exitos!!

  3. #4 por Traudelth el octubre 16, 2013 - 18:27

    En efecto Gustavito, la transmisión cultural, no puede ser grotesca y menos a tortazos. Hace muy dias vimos en el noticiario el huachafo tortazo de una “diva”. I…… que lamentable escena.
    He visto tus obras y sin excepción he visto cultura y calidad. Felicitaciones!. Y la gran diferencia es que no ofreces ancas.

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