Archivos para 21 abril 2015

SanTiago

Hay alguien en un lugar

que hace llorar a los bebes,

que atrasa los relojes

y tira las cosas al piso,

juega con mi pulso

y apunta a cosas inciertas,

rompió el cenicero

y no me deja dormir;

Sopla fuerte en la calle

de noche llama a mi puerta,

se lleva la mitad de la luz

para cuando no estoy,

alguien que jala mis cabellos

y se aparece tras los sueños

 

t3lg147


 

Eux

Rompiéndole la piel al agua

atravesar su alma

y reposar en sus huesos

los mundos autogenerados

nuestros universos

una terapia de aversión

una hoja de llanto

254/91

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[Caín y la Virgen Rota] De uno y cinco mil millones

Ojo Caín

Duerme.
Una mortecina luz de fuga del día. Aragón se mueve inquieto en el asiento. Malas sensaciones.
El cigarro en el cenicero se desgata como la tarde y el pensamiento de Aragón.
Un letargo, como salir a flote en medio de una espuma seca. De arena.
Si no hubiera destrozado su equipo podría pintar, pero es inútil, su cuerpo va cediendo a la modorra mientras su mente se embota en las más estúpidas ideas, las más lúcidas.
Aragón se levanta. Avanza con inseguro equilibrio hasta la puerta y ve el gigantesco pasadizo hasta la salida -entrada principal- del piso en que vive.
Todavía medio mareado camina por la fría tarde y maldice por no haber traído una chompa.Frotándose los brazos y con la mirada pegada al piso se dirige a comprar cigarros.
Ha tomado 3 -tres por cincuenta- y ha entregado la moneda. Con la mano temblorosa se lleva un fallo a la boca y mete los restantes en el bolsillo de atrás de su desgastado Wrangler. Pide el encendedor y a través de la llama naranja ve como su ojo en la cara del vendedor le hace un guiño. Entrega el encendedor con el ceño fruncido y suspicaz mirada. Observa detenidamente al vendedor que solo sonríe enigmático, da la vuelta y se va ofreciendo su mercancía.
Aragón con una sensación extraña más en el estómago que en la memoria ha regresado y está tirado en el sofá frente al destartalado y anacrónico 14″ en blanco negro, mirando las noticias. Con la colilla aún encendida enciende los restos del cigarro que se apagó en el cenicero. Se palpa el bolsillo trasero y comprueba con alivio que aún tiene un par de cigarrillos intactos.
“Cuatro muertos fue el lamentable saldo del incendio en una humilde casa del asentamiento…” Fuego. Hombre de rojo con bocamangas que escupen agua por doquier. Personas llorando y primeros planos de miseria humana.
“El siniestro habría sido producido por una vela…”Close Up de cadáver carbonizado para pasar en un paneo a cubrir una serie de viviendas de los marginales.
“La ministra…” Toma de estudio. Narra mujer blanca. Caucásica. 23 años. 60 kilos. 1.72 mts. de estatura. Señas particulares: Un ojo propio y otro de Aragón, que hace un guiño particular a través del naranja de la llama, esta vez en blanco y negro.
Aragón se va de espaldas. Sobresaltado ha dejado caer la colilla en la alfombra y se asoma hasta estar a 5 cm. de la pantalla.
El televisor parece un espejo.
“… declaró, según fuentes cercanas al congreso.”
Cierra el ojo derecho y la imagen también. Voltea la cabeza de uno a otro lado. La imagen también. Se toma las orejas con las manos. La imagen también.
“En el plano internacional…” Aragón apaga el aparato.
Está asustado. Vuelve a encenderlo y cambia de estación.
Es un comercial. Un hombre feliz en un bar con tres amigos. Beben cerveza. De pronto Aragón se siente observado, avanza a la cámara ¿? y se ve del otro lado observándose con una estúpida mirada de asombro. En eso su bar, sus amigos, el mozo y la cerveza se limitan a un cuadro de 14″ y de a pocos pero a la vez muy velozmente se destiñe hasta tomar una coloración gris típica del formato blanco y negro.
Aragón, el primero, vuelve a apagar el televisor.
Se asoma a una ventana a tomar aire y se encuentra en la calle alzando la vista a la ventana que el mismo acaba de abrir.
Cruza la mirada con él mismo. Se asusta y corre sintiendo que casi es arrollado por un auto rojo y termina con un pie en un charco junto a la vereda.
En el piso 3 se cierra la ventana, y medio ido se sienta en el sofá, aterrado y con la bota del pantalón empapada de cieno de la calle.
¿Qué sucede? piensa abajo en la calle, en el set de las noticias, en el comercial y en el sofá.
Transpiran. Son los nervios de las nueva experiencia.
Suena el teléfono. El mozo: Señor, es para usted.
Paso a comerciales. Aprovecha y contesta apresurada. En cualquier momento hay que regresar a leer los titulares en directo. SEND, presiona en el celular mientras se sienta en la vereda y se frota el tobillo derecho.
Alza la bocina sintiendo su propia caricia 3 pisos más abajo.
“¿Aló?¿Aragón?”
“Ya lo… sabemos… pero… no lo entendemos… Es cierto… debemos reunirnos… ¿En una hora?… en el 218 de San Pedro… Sabemos lo que sabíamos… pero… mejor es… asegurarse”.
Cuelga, toma una casaca y sale a pie. Tiene el tiempo justo.
END, y sujeta el celular en el cinto y se espera bajar las gradas para ir juntos.
Lee el prompter. !5 minutos más y conducirá al 218 de San Pedro. ¿Sabrán los demás que es un bar?
¡Vaya pregunta! piensan todos, es obvio.
Mientras se queda atrapado en un formato digital de 43 segundos.
Mierda -el supervisor- se jodió el comercial de la cerveza. Traigan una copia.

Dieciocho para las ocho.
Entra -Aragón. se sienta en la primera mesa junto a la ventana. Sabe que no deben demorar.
¿Se sirve algo? Un destornillador. Muy bien. Espere ¿tiene fuego? Un momento, y se dirige a la barra para traer un encendedor.
Aragón saca los dos puchos que le quedan, los pone sobre la mesa. Toma uno y empieza a juguetear con uno.
Diez para las ocho.
Entra la mujer narradora de noticias. Se sienta frente a Aragón. Toma el cigarrillo restante y se lo lleva a los labios.
El mozo regresa, enciende ambos cigarros y se retira.
¿Por qué?, pregunta Aragón.
Es la primera vez que se ven, pero sin hablar casi, sin decir nada, van absorbiendo sus propias informaciones y son uno de a pocos.
No lo sé. Sé lo que sientes y has pensado pero no lo que harás o dirás.¿No es extraño?
¿Lo es? Tal vez sea que yo mismo…
…No sabes lo que vas a pensar o hacer.
Sí, es posible que sea por ello.
Entra el vendedor de cigarros.
El mozo ve extrañado pero a la vez un poco cómplice a la elegante mujer de la televisión hablar con el mísero vendedor ambulante de cigarros y el desgreñado pseudo hippie que entró primero.
El vendedor pone su mercancía en una silla y saca un cigarro que pone en el espacio libre que queda en la mesa. Enciende otro para sí y todos aprueban.
Ocho.
Ingresa un hombre bien vestido ‘a lo sport’, con el cabello bien cortado, la camisa impecable, y un pantalón con la bota mojada. Toma asiento a la mesa y fuma el reservado.
A decir verdad no suelo fumar.
Pensé que te habrías cambiado el pantalón.
¿Cuánto sabemos de nosotros?
¿Es necesario hablar? o… ¿ya somos conocedores de lo que creemos?
No. Yo soy…
Aragón, los tres a la vez, Evelyn, Paulo, Julius.
Basta que lo pensemos para recién compartirlo.
Aragón empieza a entender.
Somos todos extraños miembros de un solo cuerpo. Todos somos uno. ¿Lo ven?
Puedo, pueden y podemos contarnos todo lo que pensamos los otros o lo que hemos hecho si lo evocamos.
Todos somos el mismo en diferentes encarnaciones, explica.
¿Por qué nosotros?, Evelyn.
¿Sólo nosotros?
Tal vez somos más.
¿Cómo saberlo?, pregunta Julius.
Es por el contacto, Paulo, si logramos tener algún contacto, sea vistas o voces o que sé yo, nos enganchamos.
Claro, pero no con todos, refuta ella, si no qué pasa con los camarógrafos. ¿Por qué no el mozo?
También yo, se acerca.
Y todos se dan cuenta que también él es, sólo que les permitió hacer-pensar para entender.Ellos lo saben luego que han hecho contacto.
La conexión no se perderá.
Se separan pensando en averiguar primero cuántos más, segundo por qué, y tercero, para qué.
Antes de separarse Julius le alcanza una cajetilla de More a Aragón y Evelyn le da dinero a Julius.

Se abre la puerta de la pieza y Aragón entra para lanzarse de frente al jergón en el sucio y vacío taller.
Empieza a soñar y a asimilar.
En los postulados vagos de las reflexiones euxemistas sobre la teoría del caos se hace mención al tema de la reencarnación de una manera diferente a la usual.
Para el pensamiento euxemista la reencarnación no es tanto una propuesta metafísica sobre un cuestionamiento filosófico-espiritual, si no más bien una perspectiva genética y por tanto biológica.
Se refiere absolutamente al sexo procreativo.
Concebir proviene de concipiere y consiste en unir dos para formar un tercero nuevo.
Así el óvulo se junta con el esperma y se concibe una nueva vida. Surge un tercer ente con características de los progenitores.
De forma natural la unión fecunda del hombre y la mujer, en capacidades reproductivas y con este fin, produce un nuevo ser con las características genéticas tanto del padre como de lamadre, es por tanto parte de ambos. Carne de la carne del padre y carne de la carne de la madre. Sangre de su sangre y hueso de sus huesos.
La fusión de sus esencias dan origen al tercero, al hijo.
La herencia se refleja en muchas variantes, por ejemplo físicas tales como color de piel, cabello, ojos; contextura, tendencia a la estatura.
Pero es innegable que también hay un rastro de herencia no necesariamente física.
Los griegos llamaban psique al alma, y se podría presumir la existencia de una herencia de la psique en los talentos, rasgos idiosincráticos, forma de pensar y reaccionar.
Entre estas configuraciones podríamos entender el origen de la memoria genética. La consciencia genética.
Si en el genoma transmitimos datos que intervienen en la formación física del individuo, ¿por qué no pretender que se pueda transmitir información de la memoria consciente del ser?
Así las famosas regresiones en las que un inductor propicia el recuerdo de vidas pasadas a una persona, y ésta responde con datos precisos acerca de hechos o lugares en los que no ha estado o participado, sería prueba de las experiencias que tuvieron sus ancestros.
Ello porqué la herencia genética también comprendería experiencias históricas conscientes bastante fuertes.
Ergo el individuo tiene ‘inconscientemente’ conocimiento del ‘consciente’ de sus antecesores.
Por tanto no sólo lo físico s hereda, sino también una suerte de conocimiento o tendencia al mismo, una consciencia, y ¿por qué no decirlo? una porción de espíritu, como se entiende en la devoción a los muertos y espíritus de los ancestros que hacían -y aún hay quien hace- algunas culturas.

De manera que, pensó Aragón en su onírico viaje, soy la encarnación de mis padres, y ellos a la vez de los suyos, mis abuelos, y de mis bisabuelos, tatarabuelos, choznos, etc.
¿Hasta dónde?
¿Los primeros Abarca, reyes de Aragón?¿O antes?
Antes, ¡Claro!
Los arboles genealógicos como en una pangea bíblica de patriarcas, Moisés, Isaac, Abraham, Noé…
Y aún antes.
Despertó.

Sabían que debían reunirse. Pero la progresión de contactos ese día fue geométrica. Caótica.
El bar les quedaría muy pequeño en espacio.
Uno de ellos era director en una universidad y pudo conseguir un gran auditorio en su facultad.
Ocho.
Aragón: Somos más de cinco mil. pensamos que este lugar bastaría pero resulta ridiculamente insuficiente.
Muchos de ustedes han hecho contactos en muy breve tiempo. Y no somos los únicos.
Esto es como una epidemia. No podemos controlarlo ni tratar de entenderlo cabalmente. Así que de alguna forma vamos a juntarnos en un estadio.
Pero fue infructuoso. Pasó lo mismo.
Mejor fue abordar los medios, la radio, la televisión, la internet.
Demasiadas llamadas ese día pero por lo menos hubo una idea.
Todos decendían de la casa Aragón, así que de esa forma se rebautizaron. Se intetaba censar al club, pero el número no para de crecer. Al anochecer había 300 mil registrados.
Y luego aparecieron otras casas: Deh Azzai, Sereidán, Ejaíd Ejaid, etc.
El fenómeno preocupó al gobierno que inmediatamente formó parte de él.
El resto es historia.
La massmedia, los países vecinos, millones de millones, millones divididos en 32 casas.
¿Millones de personas? No sólo 32.
32 que empezaron a reunirse.
Aragón y Azzai cedieron sus puestos hacía mucho ya a otros más abarcadores.
32, 16, 8, 4 Set, Cam, Jafet, Noé, y luego ¿Noé y su mujer?
Y no.
Más atrás aún.
Abel y Caín.
Pero Abel no tuvo descendencia.
Y ya no Caín, quedaban sólo Adán y Eva.
Pero Eva salió de la costilla de Adán.
Sólo Adán.
Todos eran Adán encarnado.
Pero Adán bostezó.
¡Qué extraño!, pensó. ¡Cómo si yo pudiera reproducirme!¡Jah!, rió.
Bostezó de nuevo, se paró.
Se estiró y avanzó para comer una fruta de un árbol.
Del Bien y Del Mal, le llamó.
Comió y se rió.
Reproducirme… ¡jah!

Aragón despertó del todo absolutamente y lo entendió.
Él era Caín.

Julio 01, 2000

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