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Mental Shipwreck

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Time is closer / nobody sees                       is not a joke /the time is here                 bro against bro / from begining since i can remember
evil is planing up / over our heads

Tv shows us / as a makeup chick
the chains are heavier / when you think you’re free

CHORUS
Then I heard the voices
shaking up my head
saying it’s time to wonder
Why the hell am I still here
Why did I should come to this place
My faith now is broken
my brain is insane
I can’t see the difference
between the real world
and the rest of my mental shipwreck

My world is collapsing
It’s just what  I know
the media is lying
and the stupids make the show

Evil lurks around every corner
and everyone feels as wise
They say “we don’t need religions”
All we need is what we can

I extend you my hand
but you think I’m a mad
you’re right, for sure,
I’m a funcking weirdo at all

the wars are away
the hungry is not at my side
why should I take care of it
it’s their trouble is not mine

CHORUS
shouts and screams
from the lost souls in the edge
remains feeling poison mixed
with milk from your breast
since the very first time
It’s easy no think
and if we have to do
we do about pleasure
can’t resist the pressure
we are the new people
think about that is not cool

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Una Checkered Flag por mi

checkered-flag

Algunos indicios para recordar en un futuro no muy lejano.

Voy en La Nave Roja y por el retrovisor he visto un par de autos que detrás vienen con luces rojas. Sí, no blancas o amarillas, no neblineras o halógenas. Extrañamente rojas. Me ha llamado la atención. Al frenar, en “La Curva” Sólo he podido ver los rojos stoppers de todos los coches que se amontonan de ida al sur.

Ni una luz de coches que vengan desde, no. Sólo los que vamos.

No escucho bien, y no me interesa.

La sangre mana a borbotones. Me han dicho que no me preocupe, que en la cabeza, y especialmente el rostro, la sangre siempre se chispa así. En grandes cantidades. Avanzo con el temor de dejarte.

Que escribo en difícil. Que mezclo ideas y no quedan claras. Qué mierda! A quién le puede interesar eso. Acaso toco la guitarra para satisfacer a un público? Acaso no están contados ya mis días? Uno tras otro revivo la vieja historia ya desgastada en mis ojos.

Cuando tratan de ponerme en pie se dan cuenta que mis piernas no responden. entonces, uno de ellos, el de lentes disimuladamente pretende que no lo veo clavar una aguja en mi pantorrilla. pero no me molesta. Son tan inocentes…

No tan inocentes como tú. Que hoy has venido a darme un abrazo con todas tus fuerzas. Que me has colmado de besos y de risas que siempre recordaré. Que te has hecho alguna vez un ovillo entre mis brazos.

Que por ti me he levantado con alegría y cansancio -curiosa mezcla- cada vez a la madrugada.

Mi respiración se va desacelerando. en un rato más ya podré respirar a un ritmo normal… pero mis manos se han puesto heladas y ligeramente azules. Más bien moradas, sobretodo cerca de las uñas. Me acompañan los sonidos más fríos aún de Jesus & Mary Chain. Me dan una triste paz. Una sensación de esplín magnífica. La nostalgia predecesora de esta maldita enfermedad enamoradiza que es la depresión va embargando mi cabeza como pequeños shots de humo en mi cerebro.

De a pocos voy respirando el frío y los párpados se mueren en su angustia. Ahora me cuesta el aliento.

La Nave Roja acelera sin piedad. No hay quién pueda evitar ser rebasado. No hay quién pueda alcanzarme. El motor ruge en sexta y la llovizna empaña el parabrisas.

 

Desconectado, antes de llegar al hospital. La ambulancia con su sirena y el rojo iluminar de su circulina realiza solo un hecho cotidiano, rutinario, aburrido. Ya no respira. Ya no late.

Atrás, queda La Nave Roja hecha pedazos, humeante, retorcida, con la nariz destrozada y las lunas rotas. Restos rojos como los de mi sangre que han manchado la carrera.

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SanTiago

Hay alguien en un lugar

que hace llorar a los bebes,

que atrasa los relojes

y tira las cosas al piso,

juega con mi pulso

y apunta a cosas inciertas,

rompió el cenicero

y no me deja dormir;

Sopla fuerte en la calle

de noche llama a mi puerta,

se lleva la mitad de la luz

para cuando no estoy,

alguien que jala mis cabellos

y se aparece tras los sueños

 

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Eux

Rompiéndole la piel al agua

atravesar su alma

y reposar en sus huesos

los mundos autogenerados

nuestros universos

una terapia de aversión

una hoja de llanto

254/91

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Protegido: Gracias Fantasma de la Ópera, [feliz aniversario Denja]

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Intrascendente moral.

A veces tienes la necesidad de escribir por el placer de escribir. Poco interesa que te lean o no. Es como aquella canción instantánea que compuse ayer. Me gustó. Cumplió. Ya no la recuerdo.

Algunas cosas no están hechas para perdurar o trascender. Mejor dicho, muy pocas cosas están para trascender, espero. La verdad creo que nada. De acá a unos años nadie va a saber de ti, ni que hiciste ni quien fuiste.

¿Conoces acaso tú la historia de tu tatarabuelo? El que sentía, cómo se emocionaba, qué cosas lo motivaban.

¿Sabes acaso el nombre de su madre?¿o de su primer amor?

Algunos son más conocidos por sus obras: innegable es la grandeza de Ghandi o de Luther King, en favor de la paz; reconocemos el trabajo de Leonardo y la maravillosa imaginación de Jules Verne; la tristemente fama de Stalin o Hitler…

Pero hasta ellos desaparecen eclipsados por los tiempos. Personas más intrascendentes como Bieber o Miley los reemplazan en la mente de los niños de hoy, del mismo modo que tuvieron sus 5 minutos muchos -a Dios gracias ahora desconocidos- como Servando y Florentino, por citar un ejemplo.

Hay en una plaza un monumento a un cretino que se hizo llamar libertador y al que ahora un gran número de ignorantes idolatra, un pobre diablo que se hizo el primer dictador en Perú y restituyó la esclavitud. Libertador… jah!

Hay un buen numero de avenidas y calles, y residenciales y edificios con el nombre de otro de los grandes traidores de Perú. Éste fue presidente cuando la guerra con Chile. Honrado por los mismos a los que traicionó.

Lo bueno es que de acá a ya mismo, a unos 300, a unos 1000, o a un millón de años NADIE los recordará. Si fuera que los recuerden entonces la estulticia humana estará justificadísima. Pero la verdad es que con suerte no habrá quien los recuerde.

Entonces ¿qué importancia puede tener esto que escribo? ¿qué valor el aire que respiro?¿qué importan las horas en las que me muevo, o las amistades que dejé atrás? Los amigo que no veo, los extraños deseos, los amores perdidos, la esencia de lo vivido…

Puede que esto nadie lo lea. Como la canción de ayer desaparecerá. ¿Por qué ese animo de querer más a costa de los demás, entonces?

Pero tengo la esperanza de que no todo ha sido en vano.

En este refugio de breve instante de tiempo te cuento estas cosas a ti que lo lees. A ti que soy yo mismo. 

Esta es mi catarsis, mi refugio. Ayer cantaste para Tyago, y ese instante se llevó con creces toda la historia de la humanidad.

Ayer con una canción improvisada te alzaste más alto que las deidades del Olimpo, escupiste en la arrogancia de la historia, y entonces… desapareciste. Sin dejar rastro ni seña.

Entonces valió la pena. Como el Tema de Arcadia, y el texto “cortazariano” de César Bruto: “Siempre que viene el tiempo fresco, o sea, al medio del otoño, me la loca idea de pensar en ideas extrañas, en cosas excéntricas…”

Ya ves, escribo sólo por escribir, por una necesidad, o tal vez sea mejor decir necedad, de contar algo y punto.

A los grandes críticos de mi tiempo, a los improvisados curadores de bar, a los insolentes y majaderos bienpensantes, esos con la cara de orto y el ceño fruncido, esos que son sobrios en su pensar y que quieren por dentro las trenzas soltarse, a todos esos señores cuya dignidad desaparece con un ron, pero que públicamente muestran su descontento con lo que los demás hacen, esos que son también un poco como yo le digo: Felicitaciones y jódanse. Pienso seguir

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